La utilidad de los métodos naturales de regulación de la fertilidad humana, como medio para conseguir el tan deseado hijo para aquellos que tienen dificultades para ello, es cuestionada por algunos, pero a nuestro juicio su utilidad es indudable.

Se acaba de publicar un interesante artículo en una prestigiosa revista ginecológica en el que se utilizan estos métodos para favorecer el embarazo de una mujer de 31 años que había recibido un trasplante de hígado. A las 13 semanas después del trasplante, la mujer fue incluida en un programa de orientación familiar que utiliza el método sintotérmico para identificar su “ventana de fertilidad”. Catorce meses después del trasplante, la mujer quedó embarazada y a las 36 semanas de embarazo dio a luz un niño sano que peso 2.5 kg. Un ejemplo más de la eficacia del método sintotérmico para conseguir un embarazo cuando existen objetivas dificultades para ello.