Un grupo de alumnos de la Universidad Católica de Notre Dame, en Indiana, Estados Unidos, ha solicitado al presidente del centro, el Padre John Jenkins, que dejen de ofrecer a los trabajadores y alumnos medicamentos anticonceptivos y abortivos contemplados en el seguro médico.

La Universidad cedió a los mandatos del Obamacare, tras perder en los Tribunales y no permitirles acogerse a la objeción de conciencia. Tras varios años de lucha judicial, aceptaron la administración de contraceptivos. Sin embargo, recientemente, la Administración Trump ha eximido de esa obligación a las empresas que aleguen motivos de tipo religioso, pero la Universidad sorprendentemente ha rechazado esa oferta y continúa ofreciéndolos.