Observatorio de Bioética, UCV

Vacuna contra el sida, condenan a un investigador por falsear datos

Bioética / Informes / BIOÉTICA PRESS

Vacuna contra el sida, condenan a un investigador por falsear datos
02 septiembre
11:14 2015

Dong-Pyou Han, profesor de Ciencias Biomédicas en la Universidad Estatal de Iowa (Estados Unidos), ha sido condenado por el Tribunal del Distrito Sur de Iowa a cuatro años y nueve meses de prisión por malversación de fondos públicos. El investigador admitió haber alterado datos -en un estudio financiado con fondos federales- para que la vacuna contra el sida en la que trabajaba pareciera más efectiva. Además de la pena de prisión, la sentencia le obliga a devolver más de 7 millones de dólares a los Institutos Nacionales de la Salud.

Es poco común que el fraude en investigaciones científicas acabe en un procedimiento judicial y menos en condena de cárcel. Desde 2012 tres docenas de científicos han sido declarados culpables por uso incorrecto de fondos federales por la Oficina de Integridad en la Investigación, pero sólo Han ha acabado en prisión. Antes de él, el último condenado a cárcel por inventar datos fue Scott Reuben, un especialista en dolor de Massachusetts, que en 2010 fue sancionado a seis meses en una prisión federal por fraude sanitario.

A base de disfrazar resultados, Han obtuvo más de 20 millones de dólares en ayudas a la investigación de los Institutos Nacionales de la Salud, pero la contundencia de la condena no parece estar enteramente vinculada al montante del fraude. Como hacen notar Adam Markus e Ivan Oransky, fundadores de Retraction Watch, en The Desmoines Register, a Jérôme Kerviel, un especialista en banca de inversión de Société Générale, que en 2008 provocó el mayor fraude de la historia -con pérdidas para la entidad de 4.900 millones de euros-, le sentenciaron a tres años de prisión, de los cuales cumplió sólo 114 días. El caso de Han tiene la peculiaridad de referirse a un fraude en ciencia básica, pero no es el más grave en cuanto a artículos científicos falsos se refiere, un dudoso honor que recae en Yoshitaka Fujii, un anestesista japonés de quien se han retirado 183 artículos por alterar resultados y otras infracciones.

Por otra parte, tampoco es el mayor castigo en términos de prisión impuesto por un juez. En 1988, a Richard Borison, psiquiatra de Georgia, le fueron impuestos 15 años de cárcel -además de 4,2 millones de dólares en indemnización y multa- por un plan para estafar al Colegio Médico de Georgia y a varias compañías farmacéuticas. Borison se declaró culpable de un fraude con el que obtuvo ilícitamente más de diez millones de dólares.

James Gritzner, el juez federal autor de la sentencia contra Han, ha subrayado que “este tribunal no puede ignorar la quiebra de la sagrada confianza que se deposita en este tipo de investigación. La gravedad de esta conducta es simplemente impresionante”(Diario Médico. 6/12-VII-2015).

Es este un tema que hemos debatido ampliamente en nuestro Observatorio de Bioética.

Vacuna contra el sida, condenan a un investigador por falsear datos
Relevancia
Temáticas
Compartir

Acerca del autor

Cristina Castillo Albarran

Artículos relacionados

0 comentarios

Escribe un comentario

Su email no será publicado.
Los campos requeridos están marcados *