El uso de células iPS humanas para el tratamiento de ictus cerebral en ratones abre una posibilidad de tratamiento de este grave problema médico, según se publica en Stem Cell Research Therapy (2013,4:73), donde se comenta que células neuronales derivadas de células iPS humanas se pudieron trasplantar a ratones a los que se había provocado un ictus cerebral convirtiéndose allí en células neuronales, lo que permitió la restauración de la función neurológica de la zona cerebral dañada.