Para Rudolf Jaenisch, uno de los principales expertos en reprogramación celular, el verdadero potencial de esta técnica no es tanto para el tratamiento de enfermedades, sino para servir como modelo para investigar sobre ellas. «Poder obtener células de pacientes con una enfermedad neurodegenerativa, por ejemplo el Parkinson, y a partir de ahí obtener células iPS en las que se encuentran las alteraciones que contribuyen a que aparezca esa enfermedad, es el gran potencial de la reprogramación. En mi opinión, ese es ahora el uso más prometedor de las células iPS» (DM 10-XI-2011).