Observatorio de Bioética, UCV

Transplante de órganos. Donación de tejidos de cadáveres

24.3.1 Aspectos generales. Definición de muerte biológica.Muerte cerebral 
24.3.2 Procedimientos técnicos. Xenotransplantes. 
24.3.3 Aplicación clínica.
24.3.4 Aspectos legales y éticos
24.3.5 Bancos de tejidos. Biobancos.

24.3.1 Aspectos generales. Definición de muerte biológica.Muerte cerebral.

La recuperación de una paciente en coma, diagnosticada en proceso de muerte de la que se iban a extraer órganos crea confusión en este campo médico.

Según se comenta en el BMJ (DOI: 10.1136/bmj.37411), publicado el pasado día 2 de noviembre, un dramático documental difundido en la televisión danesa ha sembrado la confusión, no solamente en la opinión pública, sino también entre los especialistas , encargados de extraerórganos para trasplantes de pacientes con daño cerebral, que sus familiares creen que ya han muerto.

En el programa se comenta como el doctor Dahlerup, responsable de la unidad de pacientes neurológicos traumáticos, dijo a los parientes de Carina Melchior, una joven de 19 años ingresada en su unidad por sufrir graves lesiones  cerbrales como consecuencia de un accidente de tráfico, que la paciente estaba en proceso de muerte, por lo que les solicitaba su autorización para que pudiera donar sus órganos para ser trasplantados.

Sin embargo, después de varios días de tratamiento la enferma comenzó a mejorar y se le pudo retirar el ventilador, mejorando poco a poco y saliendo posteriormente del coma. Un año después, Carina se había recuperado y estaba llevando una vida relativamente normal, que incluso le permitía montar a caballo. La única limitación que le había quedado era una pérdida de memoria.

Los padres han presentado una queja a la Agencia Nacional  danesa que regula los Derechos de los Pacientes, porque en su opinión los médicos que trataron a su hija no habían puesto todos los medios necesarios para salvarla.

Este dramático suceso ha que la Sociedad Danesa de Neurocirugia promueva la redacción de criterios más objetivos para regular la donación de órganos, un grave problema social y médico, pues en 2011 había 529 pacientes en lista de espera para poder recibir un trasplante de órganos, de los que 46 murieron sin haberlos recibido.

Donación de órganos tras fallecimiento por fallo cardíaco.

La donación de órganos tras fallecimiento por fallo cardíaco presenta varios problemas, como pueden ser lesiones isquémicos en el órgano donado, bajo nivel de prendimiento del órgano trasferido y necesidad de desechar con frecuencia el órgano obtenido. Para tratar de solventar estas dificultades se plantea la posibilidad de obtener el órgano –especialmente en el caso  de donación de riñones- antes de suprimir en el paciente el tratamiento que lo mantiene  con vida. En un reciente artículo (American Journal of Bioethics 12; 1-8, 2012 y 12; 12-13, 2012) se discuten los aspectos  éticos relacionados con esta práctica, concluyendo  que si la familia lo acepta, dado que la extracción de un riñón  del donante moribundo no afecta a sus posibilidades de vida, ésta puede ser éticamente aceptable.

Valoración ética de la donación de órganos obtenidos de donantes  vivos

El Observatorio de Bioéti­ca y Derecho de la Universidad de Barcelona (UB) advirtió el pasado 13 de diciembre sobre la pro­moción en exceso de la do­nación de órganos en pa­cientes vivos, al entender que debe ser “una práctica subsidiaria frente a la do­nación de cadáver”.

En la presentación del “Documento sobre trasplante de órganos de donante vivo”, que se ha elaborado tras consultar durante un año a expertos médicos, juris­tas y filósofos, el Observa­torio ha constatado el alto nivel alcanzado por Espa­ña en la donación y el tras­plante de órganos, con una tasa de donación que llegó a los 32 casos por millón de habitantes en 2010. El informe señala que “toda­vía no se conocen suficien­temente bien los efectos reales físicos y psíquicos de una donación en vivo”, por lo que recomienda realizar más estudios. En concreto, aborda la figura del buen samaritano (per­sona que decide donar un órgano sin un vínculo fa­miliar, dando pie al inicio de una cadena de trasplan­tes que engloba donacio­nes de otras personas) pa­ra “reivindicar cautela en su promoción”.

También señala que la donación es “una conducta que va más allá de lo justo, por lo que no debe ser pro­movida por las autoridades públicas”(Europa Press, 14-XII-2012).

El problema del trasplante de órganos en China.

En un magnifico editorial del Journal of Clinical Investigation, publicado el 3 de enero de 2012, se aborda el tema de los trasplantes de órganos en China, haciendo especial referencia al problema ético que supone que parte de los órganos donados procedan de prisioneros condenados a muerte.

Comentan los autores que el trasplante de órganos en China ha aumentado muy rápidamente en los últimos 20 años, especialmente los de hígado, riñón y corazón, alcanzando los niveles de trasplantes existentes en otros países desarrollados. Sin embargo, la demanda de trasplantes no se satisface, existiendo en este momento más de un millón de personas cada año esperando uno.

Para tratar de solventar esta deficiencia de órganos para ser trasplantados, un numeroso grupo de médicos están recurriendo a utilizar órganos de prisioneros ejecutados, una práctica que transgrede las normas éticas más elementales y los derechos humanos más básicos, especialmente si se tiene en cuenta que parte de los prisioneros ejecutados lo son por razones políticas o religiosas y ello a pesar de los encomiables esfuerzos realizados por organismos e instituciones internacionales, y que hay muchos médicos y científicos chinos que consideran que utilizar órganos de prisioneros ejecutados es una práctica moralmente inaceptable.

Sin embargo, a pesar de esta deficiencia de órganos para los ciudadanos chinos, el “turismo de trasplantes”, los extranjeros que acuden a ese país para ser trasplantados, no disminuye, algo que podría ser puesto de manifiesto por las autoridades internacionales para tratar de impedirlo o al menos reducirlo, y a lo que está contribuyendo el Journal of Clinical Investigation, y también otras revistas de investigación científica, con acciones como el Editorial que aquí estamos comentando.

Problemas con los trasplantes en Alemania

Un problema generalizado en los trasplantes de órganos es que normalmente hay más solicitudes que órganos donados. Ello conlleva que se generen listas de pacientes en espera de recibir el órgano que necesitan y también que en ocasiones la gestión de dichas listas no sea lo correcta que se debiera, en función de intereses no siempre condicionados por razones médicas.

Esta presión asistencial ha dado lugar a que en Alemania se desaten las alarmas ante posibles manipulaciones en las listas de espera existentes para recibir un órgano.

En efecto, según se comente en Lancet (381; 19,2013) el pasado año diversas clínicas de trasplante de órganos en Götingen, Regensburg y Munich, fueron sometidas a investigación al denunciarse que médicos trabajando en ellas habían falsificado datos de las historias clínicas de los pacientes para adelantarlos en las listas de espera.

La última semana se ha destapado otro escándalo en una clínica de Leipzig, por el mismo motivo, pues, al parecer médicos de diversos hospitales clínicos de esa ciudad habían manipulados datos para adelantar también a sus pacientes en las listas de espera. Los medios de comunicación germanos difundieron que en no menos de 38 pacientes con problemas hepáticos se manipularon los datos clínicos para acortar el tiempo de espera para recibir un trasplante.

Como consecuencia de ello, y mientras las investigaciones continúan en Leipzig y en otras ciudades, la confianza del público en la Organización Nacional de Trasplantes se ha resentido de forma importante, lo que ha llevado a que las donaciones de órganos post-morten hayan descendido un 12.8% entre 2011 y 2012.

Estas anomalías no solo afectan a los más de 12.000 pacientes que están en lista de espera en Alemania para un trasplante, sino también a muchos otros pacientes europeos, ya que la distribución de órganos para trasplantes en Europa está coordinada por el Eurotrasplant, que recibe órganos de distintas regiones y los distribuye a distinto países, según criterios de urgencia médica.

Varias razones han podido estar en la raíz de estas manipulaciones, siendo posiblemente una de ellas, la presión a los médicos para aumentar la reputación de sus centros hospitalarios consiguiendo el mayor número de trasplantes exitosos.

Primera mujer del mundo embarazada tras trasplantarle el útero de una donante.

Por fin los médicos han confirmado la noticia. Derya Sert, la receptora del primer trasplante de útero del mundo, llevado a cabo en agosto de 2011 en el hospital de la Universidad de Akdeniz (Turquía), está embarazada de su primer hijo, fruto de la fecundación in vitro (FIV) de sus propios óvulos con los espermatozoides de su marido. El domingo 31 de marzo, un equipo de médicos de la Universidad de Akdeniz transfirió un embrión a la joven Derya. Si su embarazo llega a término, será el primer caso de éxito de la técnica de reproducción asistida más novedosa y también la más polémica: el trasplante de útero. Tras ser seleccionada como receptora del primer trasplante de útero y antes de la operación, los médicos la sometieron a dos ciclos de estimulación ovárica y le extrajeron varios ovocitos, que fecundaron in vitro con esperma de su marido. El resultado: ocho embriones de excelente calidad que fueron congelados a la espera de un útero donde poder implantarlos. A los 20 días de la cirugía, la joven turca tuvo la menstruación, que ha mantenido hasta el reciente embarazo, lo que demostraba que el útero era funcional. La transferencia de embriones realizada por el equipo del Dr. Ozkan supone el penúltimo paso para demostrar la efectividad del trasplante de útero en humanos. Es un paso importantísimo, aunque hay que tener en cuenta que el procedimiento no se podrá considerar exitoso hasta que no se consiga un recién nacido sano (el mundo.es, 13-IV-2013).

Se fomenta la donación de órganos en China.

En marzo de 2010 China promovió un programa piloto para fomentar la donación de órganos de cadáveres en diez provincias. Pero a pesar de ello las donaciones de órganos son significativamente más bajas que en España y otros países occidentales. Para incentivar la donación de órganos de cadáveres se ha promovido en cinco provincias de ese país un programa piloto para fomentarla (Journal Medical Ethics 39; 378-379, 2013).

Valoración clínica de cinco años de trasplante de tráquea bioartificial.

Se acaba de publicar una interesante Editorial en The Journal of Thoracic and Cardiovascular Surgery (2014; 147, 1128-32) que hace referencia a los resultados clínicos obtenidos a los cinco años del primer trasplante de una tráquea bioartificial, y en el que se plantea la utilidad clínica real de esta práctica.

Aún recuerdo el impacto que me causó la lectura del artículo de The Lancet en 2008 (2008; 372, 2023-30. Erratum in: Lancet 2009; 373, 462), en el que se describía la producción, por primera vez en el mundo, de una tráquea bioartificial, construida sobre el esqueleto de la tráquea de un cadáver, que fue descelularizado, siguiendo de la técnica propuesta por Doris Taylor (Hc. Ott. Nature Medicine 2008; 14, 213-221) y que posteriormente fue recelularizado con células madre de la médula ósea de la propia paciente. Tráquea que posteriormente fue reimplantada en ella, tras extirparle previamente la lesionada.

Se trataba de una mujer de treinta años que había sufrido una afección traqueal y que como consecuencia de la misma se le produjo una estenosis traqueal que le dificultaba la respiración. Para la recelularización del esqueleto traqueal obtenido se utilizaron células epiteliales y células madre mesenquimales de la misma paciente. A los cuatro meses del trasplante de la tráquea ésta mostraba características funcionales normales. Tras el trasplante la paciente tuvo una objetiva mejoría clínica.

En 2010 se practicó otro trasplante, siguiendo la misma técnica, a un niño que padecía una estrechez congénita de la luz de la tráquea que le impedía respirar normalmente (BMJ, 2010; 340, 672). También el resultado inmediato fue muy favorable.

Ahora transcurridos cinco años desde que se llevaron a cabo dichos trasplantes es momento de comprobar cuáles han sido los resultados.

En relación con ello, y según se comenta en el Editorial del Journal of Thoracic Cardiovascular Surgery al que estamos refiriéndonos, en septiembre de 2012, el New York Times, publicó un artículo titulado “A First: Organs Tailor-Made With Bodies Own Cells”, en el que se manifestaba que la sustitución de tráqueas enfermas por otras bioartificiales era la primera gran experiencia de la medicina regenerativa utilizando órganos bioartificiales, lo que, a su parecer podría abrir la puerta a experiencias similares con corazones, riñones o hígados que requieran ser sustituidos. Hasta ahora se ha podido producir artificialmente tejido retiniano, extractos de glándula pituitaria, pequeñas cantidades de tejido cerebral (mini cerebros), tejido renal que pudo desarrollar una función renal normal, vejigas prácticamente completas, fracciones de tejido hepático humano, tejido óseo, e incluso un corazón artificial de rata con capacidad funcional (Richard Gray. Daily Telegraph. 30-VIII-2013). Como se comprueba gran cantidad de tejidos humanos e incluso algunos órganos completos, lo que abre una gran posibilidad clínica a la medicina regenerativa y reparadora en este siglo XXI.

Pero volviendo a la tráquea, sin embargo, en el Editorial que estamos comentando, sus autores PR Delaere y D Van Raemdonck, se preguntan: a) ¿cómo un tubo sintético puede transformarse en un conducto de aire que debe variar con el tiempo? y, b) ¿es la tráquea el primer órgano bioartificial utilizado en la clínica médica? A esto último ya hemos contestado anteriormente.

Ahora, transcurridos cinco años, es posible tratar de dar respuesta a tales interrogantes al conocer la evolución de los 14 pacientes que hasta el momento han recibido un trasplante de tráquea, según se comenta en un artículo publicado en Science (2013; 340, 266-268) y también en otro de The Lancet (2014; 383: 238-244). En se analiza la evolución de la paciente a la que en 2008 se le practicó el primer trasplante de tráquea, por los propios autores que lo realizaron, afirmando éstos que los resultados clínicos aportan evidencia de que el procedimiento técnico seguido en ese primer trasplante, que incluía la descelularización de una tráquea de cadáver y su posterior recelularización con células del propio paciente, es “seguro y prometedor”.

Sin embargo, en opinión de Delaere y Raemdonck no se puede afirmar algo tajantemente tan positivo, pues el analizar la evolución de los 14 pacientes hasta ahora sometidos a un trasplante de tráquea (2013; 340, 266-268), se comprueba que la mortalidad y morbilidad es muy alta (Science), ya que más de la mitad de los pacientes murieron antes de transcurridos 3 meses después del trasplante y que a los pacientes que sobrevivieron hubo que colocarles un stent para que se mantuviera permeable la tráquea.

A la vista de estos resultados, Delaere y Raemdonck comentan que, tras el reemplazamiento de tráqueas lesionadas por otras bioartificiales, éstas funcionan solamente como esqueletos de tráquea, cumpliendo una función similar a las de las prótesis traqueales sintéticas, y que el remplazamiento de los conductos lesionados por prótesis biosintéticas de forma definitiva, por el momento no es factible, al igual que ocurre con las prótesis bioartificiales utilizadas en el sistema gastrointestinal o genitourinario.

Por todo lo anterior nos parece que, desde un punto de vista ético, el uso de prótesis bioartificiales traqueales es cuestionable, dado que no existe evidencia médica suficiente para avalar un resultado exitoso de este tipo de trasplantes.

Justo Aznar

24.3.2 Procedimientos técnicos. Xenotransplantes.

 

Trasplante de útero. Ventajas y riesgos.

El trasplante de útero es una de esas paradojas que surcan el incomprensible siglo XXI: una arriesgada intervención, no vital, cuya finalidad es poder tener descendencia, mientras en el quirófano de al lado quizá se esté practicando un aborto. El primer trasplante uterino humano lo llevó a cabo el equipo de Wafa Fagee en Arabia Saudí en el año 2000: de una paciente histerectomizada de 46 años a una de 26 que había perdido el útero tras dar a luz. Funcionó durante 99 días hasta que fracasó. En el verano de 2011 una mujer de 21 años nacida sin útero recibió uno de cadáver en el Hospital de Akdeniz, en Turquía. Consiguió quedarse embarazada el año pasado pero a las ocho semanas el feto sucumbió. Candidatas no faltan: en Estados Unidos hay cada año 5.000 histerectomías en menores de 24 años.

Pero el principal ensayo en este campo se está llevando a cabo en la Universidad sueca de Gotemburgo. Mats Brännström y su equipo recibieron en mayo de 2012 el permiso del comité ético del centro para el primer trasplante de donante viva; se efectuó el 15 de septiembre de 2012 y en la primavera de 2013 completaron el noveno y último de la serie prevista. Cinco de las donantes son madres de las receptoras, y el resto parientes. En dos de los nueve casos el trasplante ha tenido que retirarse por trombosis e infección. La segunda fase del proyecto prevé la implantación de embriones generados por FIV. Es el primer proyecto del mundo en establecer un protocolo riguroso y en él han colaborado expertos de Estados Unidos, España y Australia, según se informa en el número de febrero de Fertility and Sterility (http://dx.doi.org/10.1016/j.fertnstert.2014.0.024).

El esfuerzo médico y materno es encomiable, pero queda la duda ética, entre otras, de cierta desproporción entre los riesgos que se corren y la finalidad que se persigue ( José Ramón Zarate. Diario Médico 17/23-III-2014).

24.3.3 Aplicación clínica.

Cirujanos suecos consiguen por primera vez  trasplantar el  útero de una madre a su hija.

Un equipo de cirujanos suecos del Hospital de la Universidad Sahigrenska, en Goteburgo, ha realizado por primera vez una trasplante de útero de madre a hija. La operación se llevó a cabo durante el fin de semana del 14 al 15 de septiembre. Se trasplantaron lo úteros de dos madres a sus dos hijas que tenían una edad comprendida entre los 30 y 40 años. Una de las receptoras había nacido sin útero y a la otra se le había extirpado a causa de un cáncer de matriz. Aunque las donantes ya eran menopáusicas ello no significaba que sus úteros no fueran capaces de poder albergar a un embrión hasta su completo desarrollo y nacimiento.

Sin embargo, estas operaciones no son el primer trasplante de útero realizado en el mundo ya que en el año 2000 se trasplantó uno a una mujer de Arabia Saudita, aunque hubo que extirpárselo a los pocos meses por complicaciones clínicas. También trasplantes de úteros de mujeres fallecidas han sido realizados en Turquía.

Como manifiesta Mats Brännström, profesor de Obstetricia en el Hospital donde se ha realizado el trasplante, un equipo de 10 cirujanos han estado formándose en esta práctica quirúrgica durante varios años en animales para poder adquirir la experiencia necesaria para realizarlo en humanos.

En una conferencia de prensa los cirujanos responsables del trasplante han manifestado que las cuatro mujeres, las dos madres y las dos hijas, han soportado las intervenciones quirúrgicas sin complicaciones adicionales; sin embargo Brännström manifiesta que aunque las operaciones han sido un éxito completo, el éxito global no se puede afirmar hasta que las mujeres tras quedar embarazadas puedan dar a luz a dos niños sanos.

Este proyecto de trasplante de útero es el resultado de un amplio programa de investigación que comenzó en 1999 dirigido a tratar de resolver el problema de infertilidad de las mujeres sin útero. Como es natural, en las investigaciones biomédicas realizadas se trabajó inicialmente con animales, especialmente con ratones, consiguiendo embarazos y nacimientos de animales sanos. Posteriormente el grupo dio un paso más al realizar  las mismas técnicas en cerdos, ovejas y primates (BMJ 345; e6357; 2012).

Problemas técnicos del transplante de órganos.

Los pacientes que reciben trasplantes de órganos: riñón, hígado, corazón o pulmón, tienen un riesgo aumentado de padecer diversas infecciones y desarrollar un cáncer, con respecto a la población de la misma edad no sometida a trasplantes (JAMA 306; 1891-1901, 2011).

Infertilidad debida a anomalías del útero.

 La infertilidad puede, en ocasiones, deberse a alteraciones del útero. Resolver este problema se considera como una de las últimas fronteras en la investigación  de esta patología. En una reciente  revisión (Fertility and Sterility 97; 1269-1276, 2012) se describen que tipos de pacientes podrían beneficiarse del trasplante de útero, a la vez que se revisan los avances de las dos últimas décadas en el trasplante de útero en animales y se plantean nuevas posibilidades para utilizar este tipo de trasplantes en la clínica humana.

Se realizan tres transplantes completos de cara en Estados Unidos.

El pasado mes de marzo, un equipo de cirujanos del Hos­pital Brigham and Women, de Bostón, realizó el primer trasplante completo de cara de Estados Unidos. Después hicieron otros dos trasplan­tes del mismo tipo. Los cirujanos comentan que el trasplante comple­to de cara constituye una opción viable en el trata­miento de deformidades y lesiones faciales graves. “A diferencia de la recons­trucción convencional, el trasplante facial busca trans­formar las características de un rostro gravemente defor­mado en uno de aspecto prácticamente nor­mal, algo que las téc­nicas quirúrgicas convencio­nales de reconstrucción plástica no pueden conseguir”(New England Journal of Medicine. DOI, 10.1056/NEJMOA 1111432. Publicado el 28 de diciembre de 2011).

Trasplante de útero.

En los primeros momentos de la investigación sobre infertili­dad, los científicos se pre­guntaron si la sustitución del útero ayudaría a las mujeres que no han podido concebir. Pero mientras tra­tamientos menos invasivos mostraron ser factibles, es­tos propósitos quedaron en el camino; sin embargo algunos in­vestigadores están exploran­do si los trasplantes de útero son ahora posibles.

Miles de mujeres se po­drían beneficiar, pero aún quedan cuestiones prácticas y éticas. ¿Es el deseo de la madre de llevar a su propio hijo razón suficiente? ¿Có­mo afectarían los inmunosupresores al feto? Un gine­cólogo de la Universidad de Indiana convocó hace poco a una conferencia en la que un amplio grupo de expertos analizaron la cuestión.

Aproximadamente una de cada 4.500 niñas nacen sin útero ni vagina. Los ciruja­nos pueden abordar esta úl­tima cuestión, pero hasta ahora no podían hacer mu­cho para construir una ma­triz. Y a muchas otras mujeres se les extirpa el útero a causa del cáncer u otras enfermedades.

La subrogación y la adop­ción son las únicas vías para la maternidad de estas mu­jeres.

Hasta hace poco, el trasplante de útero no se ha­bía considerado seriamente. Originalmente los tras­plantes eran sólo para órga­nos vitales. Pero en los últi­mos años la inmunosupresión ha mejorado, lo que en parte ha conducido a tras­plantes no vitales, como de manos y cara. Y cientos de mujeres trasplantadas han podido quedar embarazadas. Los trasplantes de útero comenzaron a vislumbrarse.

El primero lo llevó a cabo hace once años un equipo de cirujanos en Arabia Sau­dita. En agosto pasado, mé­dicos turcos anunciaron que habían completado el pri­mer trasplante de útero de donante fallecida.    Ninguno de estos dos casos ha dado lugar a un embarazo. La primera mujer rechazó su nuevo ór­gano. El tiempo dirá si la se­gunda lo logra. Así que la puerta sigue abierta.

Sin embargo, algunos ex­pertos en bioética se pre­guntan si este procedimien­to es realmente similar a un trasplante de cara. “Estamos hablando de una cirugía no terapéutica”, dijo Rebecca Kukia, del Instituto Ken­nedy de Ética en la Universi­dad de Georgetown. “Miles de personas con una vida normal no han tenido un hi­jo biológico”.

Otros aducen que en el centro de esta discusión se encuentra la idea de que pa­ra algunas mujeres la adopción o una madre sustituta nunca iguala a un niño naci­do de su propio vientre.

Algunos ven la operación como el siguiente paso en el desarrollo de la tecnología de reproducción asistida. Pero el trasplante de útero es diferente de un procedi­miento de infertilidad, dijo Paúl Helft, director del Cen­tro Charles Warren Fairbanks de Ética Médica de la Universidad de Indiana. “El riesgo para la persona es cuantitativamente diferente”. Pocos cuestionan que la intervención sea factible. No sólo ya se ha hecho con éxito limitado en dos muje­res, sino que hay varios estu­dios en animales, si bien la literatura científica contiene sólo un ejemplo de un tras­plante de útero en un ani­mal de gran tamaño (una oveja) que dio lugar a un embarazo saludable.

Un equipo sueco ha dicho que tiene la intención de in­tentar un trasplante de úte­ro de vivo, de una madre a su hija, el próximo año. Los mé­dicos congelarían algunos embriones previamente, le trasplantarían el útero y, una vez embarazada y con el bebé en brazos, podrían extirparle de nuevo el útero para evitar posibles rechazos y la inmunosupresión. Si no concibe después de un cier­to período, le extraerían el órgano por su propio bien.

De todos modos, es sabido que las mujeres que toman medicamentos inmunosupresores durante el embarazo tienen más riesgo de preeclampsia, hipertensión y diabetes, dijo Renata Sawyer, de la Escuela de Medicina de Indiana. Existen pocos datos sobre los niños nacidos de muje­res que toman estos fárma­cos en el embarazo, pero sí hay más abortos y partos prematuros (The Indianapolis Star, 17-XII-2011. Traducido por DM y publicado el 26-XII-2011).

Trasplante total de cara

El trasplante total de cara es una práctica médica con un importante componente ético, pero también con implicaciones sociológicas y éticas. Desde que se hizo el primer trasplante hasta ahora se han realizado 18 trasplantes parciales o totales, con resultados muy esperanzadores. Ahora se describen tres nuevos casos de trasplante total de cara (N Engl J Med 366; 715-722, 2012), que a los 6 meses del trasplante no han mostrado síntomas de rechazo del material trasplantado, habiendo mejorado el aspecto y la función facial de los pacientes, que además no requirieron un tratamiento a largo plazo con glucocorticoides, algo realmente de gran interés clínico y humano.

Primera mujer del mundo embarazada tras trasplantarle el útero de una donante.

Por fin los médicos han confirmado la noticia. Derya Sert, la receptora del primer trasplante de útero del mundo, llevado a cabo en agosto de 2011 en el hospital de la Universidad de Akdeniz (Turquía), está embarazada de su primer hijo, fruto de la fecundación in vitro (FIV) de sus propios óvulos con los espermatozoides de su marido. El domingo 31 de marzo, un equipo de médicos de la Universidad de Akdeniz transfirió un embrión a la joven Derya. Si su embarazo llega a término, será el primer caso de éxito de la técnica de reproducción asistida más novedosa y también la más polémica: el trasplante de útero. Tras ser seleccionada como receptora del primer trasplante de útero y antes de la operación, los médicos la sometieron a dos ciclos de estimulación ovárica y le extrajeron varios ovocitos, que fecundaron in vitro con esperma de su marido. El resultado: ocho embriones de excelente calidad que fueron congelados a la espera de un útero donde poder implantarlos. A los 20 días de la cirugía, la joven turca tuvo la menstruación, que ha mantenido hasta el reciente embarazo, lo que demostraba que el útero era funcional. La transferencia de embriones realizada por el equipo del Dr. Ozkan supone el penúltimo paso para demostrar la efectividad del trasplante de útero en humanos. Es un paso importantísimo, aunque hay que tener en cuenta que el procedimiento no se podrá considerar exitoso hasta que no se consiga un recién nacido sano (el mundo.es, 13-IV-2013).

24.3.4 Aspectos legales y éticos

24.3.5 Bancos de tejidos. Biobancos.