En Albania se está reduciendo el número de nacimientos de niñas debido a los abortos selectivos que se están llevando a cabo en los últimos años.

Se trata de una nación con población mayoritariamente musulmana (60%) en la que hay grandes desigualdades sociales entre varones y mujeres, lo que podría explicar la tendencia a limitar el nacimiento de niñas.

Anila Hoxha, activista por los derechos de la mujer en Tirana, afirma que “en amplias zonas de los Balcanes se cree que el varón es «el pilar de la familia», mientras que a las niñas se las considera «una carga o el sexo débil en una sociedad agresiva».

Según declaraciones de Manuela Bello, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Albania, «cuando los padres se enteran de que el feto es una niña, eligen, por diversos motivos, abortar antes que conservarlo». En los últimos diez años, 21.000 niñas han sido abortadas en Albania.

Entre 2000 y 2020, según la ONU, nacieron aproximadamente 111 niños por cada 100 niñas en este país, lo que le situó en el cuarto lugar del mundo con mayor diferencia entre nacimientos de varones y mujeres. Y una cuarta parte de las familias que ya tienen una hija preferirían abortar antes de tener otra hija.

Según afirma Arjan Gjonca, profesor de demografía de la “London School of Economics and Political Science”, «si el fenómeno persiste y no se toman medidas jurídicas rápidas… las consecuencias en un futuro próximo podrían conducir a un desequilibrio social».

El aborto está legalizado en Albania hasta la semana 12 del embarazo, pero con un permiso especial de los médicos se puede realizar posteriormente.

Aunque las interrupciones del embarazo vinculadas a pruebas prenatales de detección del sexo son ilegales, la creciente disponibilidad de un análisis de sangre que facilita conocer el sexo del feto mucho antes hace más difícil detener esta práctica. Las mujeres albanesas recurren cada vez más a esta prueba, que se puede realizar a partir de la séptima semana de embarazo y permite conocer el sexo del bebé con una precisión superior al 90%.

El precedente en China

Como hemos publicado previamente, la política de hijo único instaurada durante tantos años en China ha contribuido a la profunda crisis demográfica que vive ese país y que no se ha logrado revertir. Además, la práctica de abortos selectivos de niñas ha creado una diferencia abismal entre el número de varones y mujeres, al igual que ahora se detecta en Albania.

Aunque en 2016 el Gobierno chino permitió a los matrimonios tener dos hijos y en 2021 tres, estas medidas para estimular la natalidad no han tenido resultado. El problema es que las parejas no desean tener más de que un hijo debido al alto coste de la sanidad y de la educación y la falta de tiempo libre para dedicar a la crianza ante unos exigentes horarios laborales.

Este cambio sociológico y el problema demográfico relacionado parece reproducirse ahora en el caso de Albania, donde debería evaluarse conveniente la experiencia china y sus consecuencias.

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