En España, 60.000 mujeres optaron por la esterilización quirúrgica -ligadura de trompas- como método anticonceptivo, de las cuales entre un 20 o 30 % se arrepiente posteriormente de haberse sometido a esta intervención.

Las técnicas de esterilización quirúrgica como la ligadura de trompas, pueden en algunos casos ser revertidas haciendo que la mujer recupere su fertilidad, tal como hemos publicado previamente en nuestro Observatorio.

Ahora, la revista European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology ha publicado los resultados de un nuevo estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra y de la Clínica Universidad de Navarra, consistente en una revisión sistemática y metaanálisis de investigaciones relacionadas con la microcirugía de anastomosis de las trompas de Falopio después de la ligadura de trompas, en el que se informa que el 65% de las mujeres que revierten su ligadura de trompas mediante recanalización tubárica consiguen finalmente un embarazo. Las conclusiones se han presentado públicamente en el congreso de la Sociedad Española de Ginecología.

Juan Sastre, uno de los autores, afirma que “este trabajo actualiza la información disponible hasta el momento sobre el éxito de la recanalización tubárica abarcando la historia clínica de más de 14.000 mujeres intervenidas en diferentes países durante la pasada década. Es la primera vez que se realiza un metaanálisis tan amplio de pacientes sometidas a esta técnica y los resultados son muy prometedores».

Según el Índice de Fertilidad, que fue publicado en año 2019 por el Instituto Nacional de Estadística, se calcula que en España 60.000 mujeres optaron por la esterilización quirúrgica -ligadura de trompas- como método anticonceptivo, de las cuales entre un 20 o 30 % se arrepiente posteriormente de haberse sometido a esta intervención.

Ese porcentaje de mujeres a las que se les ha practicado una ligadura de trompas manifiesta deseos de revertir la técnica de esterilización. La técnica de reversión de ligadura de trompas es un procedimiento de microcirugía laborioso y ofrece una tasa media del 55% de éxito en la consecución de nuevos embarazos, índice que podría superar el 70% en mujeres menores de 35 años.

Los investigadores afirman que la causa más frecuente por la que una mujer accede a revertir la cirugía de esterilización es que, tras haberse separado de su anterior pareja, establece una nueva relación sentimental con el deseo de ser madre. En un porcentaje importante de mujeres, la causa fue que un 10 % de ellas había perdido un hijo.

Por otro lado, también las razones de conciencia eran otro de los motivos que les impulsó a revertir la situación. “Después de una reflexión, querían recuperar su fertilidad”, afirma el Dr. Chiva,  responsable de la Unidad de Fertilidad y director del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universidad de Navarra (CUN).

Una cirugía exitosa

Según Chiva,  en España el 11 % de los niños nacen tras utilizar fecundación in vitro (FIV). Muchas de estas mujeres acuden a ella cuando, tras ligarse las trompas, desean ser madres. Chiva propone desligarlas como opción frente a la FIV: En los últimos años, han realizado desde su servicio 54 intervenciones con el resultado de 36 embarazos, lo que supone una tasa de embarazo de un 66 %, con un porcentaje de nacidos vivos del 55 %. “Es una cirugía exitosa”, según afirma el Dr. Chiva.

La CUN, es el único centro hospitalario español que realiza esta técnica mediante microcirugía, y lo hace con unas tasas de éxito similares a las internacionales. “En la Universidad de Navarra tenemos una perspectiva que podemos llamar restauradora. Es decir, restaurar la fertilidad, restaurar lo dañado. Queremos buscar las causas de la infertilidad cuando se pueda. Es importante que quienes se han sometido a una ligadura de trompas sepan que pueden revertir este proceso y que cuenten con toda la información disponible sobre las opciones terapéuticas para tomar la decisión más adecuada según las circunstancias personales”, subraya el facultativo.

Frente a esta posibilidad de revertir el proceso de esterilización quirúrgica, la alternativa es la utilización de las técnicas de reproducción asistida como la Fecundación In Vitro, acerca de la cual hemos tratado previamente en nuestro Observatorio, donde alertábamos de los efectos secundarios que se desprenden de la fertilización in vitro como embarazos múltiples,  partos prematuros y otros.

En cambio, estos efectos pueden evitarse en el caso de las mujeres sometidas a la anastomosis de las trompas, si la intervención quirúrgica se lleva a cabo por un grupo experimentado.

 

Julio Tudela

Cristina Castillo

Observatorio de Bioética

Instituto Ciencias de la Vida

Universidad Católica de Valencia