«Lo que tenemos que hacer es buena ciencia y descubrir y destapar las falsas profecías y promesas que no ayudan como matar o eliminar. Lo que ayuda es defender al débil, acompañar al que lo necesita, defender al embrión humano desde sus primeras etapas vitales y encauzar la investigación científica».

 

Julio Tudela, Director del Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV ), participó ayer en la presentación de la propuesta cultural de NEOS bajo el lema «A pesar de todo, hay esperanza». 

La plataforma, impulsada por Jaime Mayor Oreja y María San Gil, volvió a llenar el Auditorio de la Mutua Madrileña para, después de dos años de análisis y de trabajo, dar a conocer al público esa propuesta, para la que fueron creados diferentes grupos de trabajo. 

Tudela, que lideró junto a María Calvo, profesora titular de Derecho Administrativo en la Universidad Carlos III de Madrid, el Panel «Dignidad de la persona y familia» afirmó que “la buena ciencia siempre defiende la vida. Cuando un científico no defiende la vida sino la muerte, no es un buen científico. Lo que tenemos que hacer es buena ciencia y descubrir y destapar las falsas profecías y promesas que no ayudan como matar o eliminar. Lo que ayuda es defender al débil, acompañar al que lo necesita, defender al embrión humano desde sus primeras etapas vitales y encauzar la investigación científica. Hoy estamos asistiendo a un apisonamiento de la vida humana, que perece arrollada por un progreso científico alocado sin guía, sin eje moral. ¿Pero qué podemos hacer nosotros? -planteó el profesor de la UCV- analizar todas las leyes de ingeniería social que se han ido desarrollando los últimos años y sus consecuencias proponiendo alternativas. Asimismo, debemos seguir trabajando en la investigación y en la divulgación científica, especialmente dirigida a los jóvenes, alertando de las líneas rojas que van en contra del ser humano, no permitiendo que se planteen como avances aquello que supone regresiones en nuestra civilización”.  

De la misma manera, el Director del Observatorio de Bioética llamó la atención sobre las nuevas líneas de investigación científica que requieren una llamada hacia la bioética bien entendida, que sirve a la dignidad del hombre; “por eso seguiremos denunciando todos aquellos vendidos como avances científicos que suponen verdaderas amenazas”.  

El bioeticista acabó su intervención recordando las palabras de santa Teresa de Calcuta cuando le entregaron el Premio Nobel de la Paz y que resumen el espíritu del grupo que lidera: “¿Si aceptamos que una madre pueda matar a su propio hijo, cómo podremos decir a otros que no se maten? En el mensaje del derecho al aborto, que está a punto de aprobarse en el Parlamento Europeo, hay un torpedo a la línea de flotación de la paz. No podemos defender la paz si estamos de acuerdo en que una madre tiene derecho a matar a su propio hijo”.  

Finalmente, Tudela concluyó su intervención elogiando una de las frases más aplaudidas de Jérôme Lejeune, en su opinión el mejor genetista del siglo pasado que dio su vida por defender la vida de los más débiles y cuya obra perdura hasta nuestros días: “La calidad de una civilización se mide por el respeto que profesa al más débil de sus miembros”. 

No mirar a otro lado  

Ante más de cuatrocientas personas, el director general de NEOS, Javier Martínez Fresneda, tras hacer una semblanza de los problemas más preocupantes que afectan a nuestra cultura y nuestra sociedad, instó a los asistentes a “no mirar a otro lado, es urgente una respuesta”. Por ello, la plataforma trabaja en un proyecto sustentado en seis pilares -Vida, Dignidad de la persona y familia, Verdad, Libertad, Amenazas globales y España- que cubren los campos en que la entidad considera que “la pérdida de los fundamentos cristianos y la sustitución por una moral relativista” han causado un mayor daño.