El mapa de acceso al aborto en Estados Unidos cambió drásticamente durante el último año

De los 50 estados que integran el país, 14 prohíben totalmente el aborto, indica Abortion Finder, un directorio de servicios de salud sexual y reproductiva en Estados Unidos.

Otros 12 imponen restricciones en un rango que abarca desde la semana 6 hasta la 26 de gestación, así como limitaciones en el acceso a los servicios de aborto. En ocho de ellos, la prohibición absoluta o severa permanece bloqueada por decisiones de jueces federales.

En cinco estados se aplican restricciones leves, mientras que en 20 estados, más Puerto Rico y Washington DC, el aborto es legal en etapas avanzadas de la gestación o sin límites en las semanas de embarazo.

Un derecho de medio siglo

El 24 de junio de 2022, la Corte Suprema de EE.UU. revocó la protección constitucional del derecho al aborto, amparada por una histórica sentencia de 1973 conocida como Roe vs Wade.

Después de haber protegido este derecho durante casi 50 años, el alto tribunal emitió el fallo del caso Dobbs vs. la organización de salud femenina Jackson, con el que delegó a tribunales y autoridades estatales la potestad de restringir o proteger el acceso a la interrupción del embarazo, una decisión que afecta aproximadamente a 36 millones de mujeres en edad reproductiva en EE.UU.

La medida propició tres cambios fundamentales: primero, el sur del país se convirtió en un vasto campo de restricciones al aborto, que impiden a las mujeres que viven en esos estados someterse legalmente al procedimiento.

En segundo lugar, desató disputas legales entre gobernadores que aprobaron leyes restrictivas y jueces que bloquearon esas decisiones en las cortes supremas estatales y dejaron en suspenso, en unos casos de forma temporal y en otros indefinidamente, la entrada en vigencia de las nuevas prohibiciones.

Por último, motivó a los estados que preservan el derecho al aborto a promover cláusulas de protección más amplias, como una forma de contrarrestar la tendencia restrictiva en otras localidades.

Las semanas de embarazo y las excepciones

Desde la perspectiva legal, las restricciones al aborto se aplican según dos parámetros:la semana límite del embarazo en la que puede practicarse y las excepciones, que autorizan el procedimiento en casos de violación, incesto, riesgo para la vida de la madre y su salud o si la supervivencia del feto es inviable.

«Ninguna restricción basada en el número de semanas responde a criterios médicos», apunta la epidemióloga Liza Fuentes, directora de investigación para la equidad en el acceso a la salud del Centro Médico de Boston.

Dependiendo del estado, las restricciones vigentes ocurren a partir de las semanas 6, 12, 15, 18, 20, 22, 24, 26, 27 y 28 de gestación.

El aborto se ha convertido en uno de los debates más polarizados entre demócratas y republicanos, con visiones opuestas sobre principios como el derecho a la vida o los derechos reproductivos de las mujeres.

Por ello, se espera una álgida discusión en la carrera electoral por la presidencia de Estados Unidos en 2024.

A continuación, analizamos los cambios más importantes que se han registrado en el acceso al aborto en EE.UU. Se puede hacer click en los mapas para desplegar información de cada estado.

El desierto rojo

Entre los estados que imponen las mayores restricciones al aborto,14 prohíben el procedimiento en todos los casos o con escasas excepciones. Se trata de Alabama, Arkansas, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Idaho, Kentucky, Luisiana, Mississipi, Misuri, Oklahoma, Tennessee, Texas, Virginia Occidental y Wisconsin. La mayoría de ellos se encuentran en el sur de Estados Unidos.

 

Wisconsin es el caso más extremo. Todos los servicios de abortos fueron suspendidos debido a una antigua ley que prohíbe de manera absoluta la interrupción del embarazo y que las autoridades estatales pueden hacer cumplir.

Dakota del Norte, por ejemplo, admite excepciones por violación e incesto, pero solo hasta la sexta semana del embarazo.

En Idaho, un juez federal bloqueó parte de la ley que prohíbe el aborto, al autorizar a los médicos a practicar el procedimiento en caso de emergencias para proteger la vida de la paciente.

Además, proveedores de atención médica demandaron al fiscal general estatal en abril, luego de que escribiera una opinión legal en la que planteó prohibir a los médicos de Idaho referir pacientes a otros estados que dispongan de servicios de aborto.

En el caso de Texas, no solo el personal médico que realiza abortos puede ser demandado, sino también familiares, amigos o cualquiera que ayude a la paciente a lograr el procedimiento.

Un juez federal de Texas avanzó un paso más en la estrategia para eliminar el acceso al aborto al suspender la aprobación por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de la mifepristona, una de las píldoras abortivas más usadas en EE.UU. junto con el misoprostol.

Sin embargo, la Corte Suprema falló a favor del uso de la píldora y detuvo la restricción, al menos temporalmente, luego de que el gobierno del presidente Joe Biden presentara una solicitud de emergencia ante el máximo tribunal para frenar la prohibición.

La iniciativa de Texas fue un ensayo que se aproxima a uno de los objetivos de los grupos antiaborto en EE.UU.: lograr la aprobación de una ley federal que prohíba la interrupción del embarazo en todo el país.

Marjorie Dannenfelser, presidenta de la mayor organización antiaborto de EE.UU. llamada Susan B. Anthony Pro-Life America, ha señalado que su grupo espera lograr el compromiso de los aspirantes a la candidatura presidencial republicana con una normativa federal que condene el aborto al menos a partir de la semana 15 de gestación.

El estado de Georgia, también en el sur del país, prohíbe el aborto a partir de la sexta semana, mientras que Nebraska lo condena después de la semana 12 y Florida a partir de la 15.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó una nueva ley en abril que prohíbe el aborto después de la sexta semana, una medida que expertos consideran como una restricción casi absoluta, dado que muchas mujeres todavía desconocen que se encuentran en estado para esa fecha.

La medida no ha entrado en vigencia y está siendo evaluada por la Corte Suprema de Florida.

Además, DeSantis firmó la polémica ley de protección del latido del corazón, que prohíbe los abortos si puede detectarse latido cardíaco en el feto.

«El mapa que vemos actualmente en Estados Unidos significa que muchas personas no tienen el poder de decidir sobre el embarazo. Hay personas forzadas a seguir adelante aunque no quieran o no puedan afrontarlo», dice la epidemióloga Liza Fuentes.

Advierte que las estadísticas indican que un tercio de las mujeres en Estados Unidos tendrá un aborto antes de cumplir los 45 años. Por ello, en su opinión el acceso a la interrupción del embarazo constituye un servicio de salud primario.

A partir de sus investigaciones, Fuentes afirma que la falta de acceso a médicos y clínicas que ofrezcan abortos en el sur de EE.UU. profundiza la inequidad y castiga especialmente a las mujeres negras, latinas e indocumentadas, por ser más vulnerables y tener menos recursos económicos y apoyo social para afrontar la búsqueda de un procedimiento en otro estado.

«El costo del aborto es una de las mayores barreras de acceso. Esta situación obliga a la persona a pedir permiso para ausentarse del trabajo y viajar a otros estados, pagar hoteles y niñeras que se queden con los hijos mayores», explica.

«Es una logística que muchos no pueden asumir».

El Instituto Guttmacher, que investiga las políticas de salud y derechos sexuales y reproductivos en el mundo, señala que un aborto en el primer trimestre del embarazo cuesta en promedio US$550 en EE.UU., aproximadamente la mitad del ingreso mensual de una persona que vive por debajo del umbral federal de pobreza.

 Las batallas legales

Decisiones judiciales bloquean la prohibición del aborto en ocho estados: Arizona, Carolina del Sur, Indiana, Iowa, Montana, Ohio, Utah y Wyoming, de acuerdo con el monitoreo del diario estadounidense The New York Times.

En Arizona, por ejemplo, la ley estatal admite el procedimiento hasta la semana 15 de embarazo. Sin embargo, un tribunal de apelaciones bloqueó un intento por aplicar una ley escrita en 1864, que prohíbe el aborto en todos los casos y establece penas de entre dos y cinco años de cárcel para el médico que practique el procedimiento sin que la vida de la madre esté en riesgo.

En el caso de Carolina del Sur, legisladores estatales aprobaron una prohibición a partir de la sexta semana de embarazo, que fue bloqueada temporalmente por un juez. En este momento el aborto está permitido en el estado hasta la semana 22 de gestación.

Una de las restricciones que se aplican en Carolina del Sur es que las píldoras abortivas no pueden entregarse por correo ni pueden recetarse por telemedicina, como ocurre en estados que protegen el derecho al aborto.

La única posibilidad es administrar el medicamento personalmente.

«Cuando el médico no está totalmente seguro de si el procedimiento es legal o no, prefiere no hacerlo porque nadie quiere perder su licencia médica», advierte Fuentes.

En esos contextos, «los médicos temen que las emergencias durante los embarazos no sean suficientes para justificar un aborto ante la ley. Es más difícil definir cuándo la vida de la paciente está en riesgo y cuándo no».

Según Fuentes, la ambigüedad o confusión legal también puede propiciar que las fiscalías estatales abran investigaciones contra los médicos.

Protecciones al derecho al aborto

De los 25 estados donde el aborto es legal más allá de la semana 22 o sin límites según la fase del embarazo, Oregón, en el noroeste del país, es la localidad que dispone de mayores protecciones al derecho al aborto.

En Oregón el procedimiento puede realizarse sin importar cuál sea la semana del embarazo, los fondos estatales de Medicaid cubren la cirugía, se permite que profesionales de salud calificados, y no solo los médicos, realicen abortos y se brinda protección contra el acoso a cualquier persona que ingrese a una clínica de aborto, indica el monitoreo del Instituto Guttmacher.

En otros estados el aborto se autoriza hasta que el feto sea viable, usualmente entre las semanas 24 y 26 de gestación.

En Nueva York el aborto fue legalizado en 1970, tres años antes de Roe vs Wade. Tras la derogación de la sentencia el año pasado, la interrupción del embarazo sigue siendo considerado como un derecho básico de saludy se ofrecen garantías para evitar la discriminación de pacientes que requieran el servicio médico.

En respuesta a la sentencia de Dobbs, a finales del año pasado la Corte Suprema de California sumó a la Constitución del estado nuevas protecciones a la libertad reproductiva, que incluyen el aborto.

Por otra parte, en el territorio de Puerto Rico se mantiene el derecho al acceso al aborto durante el primer y segundo trimestre del embarazo.

Liza Fuentes explica que un efecto positivo de las restricciones es que han propiciado mejoras en los estados comprometidos con el derecho al aborto, al aprobar nuevas garantías que incluyen la protección legal a los médicos.

Un caso emblemático es Minnesota, fronterizo con Canadá, donde se derogaron todas las restricciones al ser consideradas inconstitucionales.

Por su parte, el gobierno de Biden ha promovido medidas para eliminar la Enmienda Hyde, una norma federal que prohíbe utilizar dinero público para financiar abortos, excepto en caso de incesto o violación.

 

Con la colaboración de Camilla Costa y el equipo de Periodismo Visual.

Por Valentina Oropeza Colmenares* – @orovalenti. Publicado en BBC News Mundo, el 23 de junio de 2023.