En la recta final de su campaña para la reelección presidencial, Mauricio Macri se manifestó en público contra el aborto para atraer votos católicos y evangélicos. A tres semanas de dejar el poder, los sectores más conservadores de la alianza gubernamental, ganaron también la pelea interna. El Ejecutivo argentino ha derogado un protocolo, aprobado 48 horas antes, que actualizaba el procedimiento para atender a mujeres gestantes que quieren interrumpir su embarazo en los casos previstos por la ley, es decir, por violación o existencia de riesgo para la madre. Horas después, el secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, autor del texto anulado, presentó su dimisión. El protocolo publicado, reemplazaba al de 2015, que vuelve a quedar vigente. Entre las principales diferencias estaba la reducción de 14 a 13 años en la edad de consentimiento para interrumpir su embarazo. Además, definía que entre la solicitud de la gestante y la intervención, no podían pasar más de diez días, un plazo que hoy a menudo se incumple (ver más AQUÍ).