Hoy día, más de 1,1 millones de personas de la población Rohingya están desplazados en Bangladesh. Esta población ha sido sometida a múltiples vejaciones en Myanmar. En dicha población, más del 55% son niños que sufren objetivos problemas de salud como por ejemplo, enfermedades infecciosas debido a dificultades para ser vacunados, malnutrición, condiciones sanitarias insalubres y falta de acceso a agua potable de calidad. A pesar de los esfuerzos de las organizaciones sanitarias internacionales para mejorar su salud, los logros obtenidos son reducidos, por lo que habría que favorecer la implantación de las medidas sanitarias ofrecidas por las organizaciones internacionales para solucionar los problemas médicos de los niños Rohingya (ver más).