Los miniscopios son unos microscopios en miniatura que, a modo de casco, se acoplan a la cabeza de los animales de experimentación. Estos dispositivos permiten visualizar el impulso eléctrico que atraviesa las neuronas en respuesta a un estímulo mientras el animal se mueve libremente. La técnica ofrece la posibilidad de identificar los circuitos nerviosos que se activan durante determinadas conductas y procesos, como la fijación de la memoria, y también aquellos que fallan en los trastornos neurológicos.