Según los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades, de Estados Unidos (CDC), el suicidio es uno de los principales problemas de salud pública. El CDC ha comprobado que entre 1999 y 2016 los suicidios han aumentado un 30%. También se comenta que el 90% de las personas que mueren por suicidio tienen algún tipo de problema psiquiátrico. El riesgo de suicidio es frecuentemente considerado como un síntoma de una patología de base, aunque indudablemente las causas que favorecen el riesgo de suicidio son muy variadas. Por ello, concluye que los índices de suicidios solamente se podían reducir si se dedican esfuerzos y recursos para las posibles alteraciones mentales de las personas que presentan intenciones suicidas (ver más AQUÍ).