Portugal se convirtió en “el sexto país europeo en conceder el derecho a la autodeterminación de la identidad transgénero sin la tutela de un tercero y sin un diagnóstico de perturbación de la identidad

El jueves 12 de julio de 2018, el Parlamento portugués, siguiendo los pasos de Dinamarca, Malta, Suecia, Irlanda y Noruega, aprobó un proyecto de ley que permitirá a sus ciudadanos con 16 años cumplidos cambiar el propio sexo y el nombre en el Registro Civil, sin necesidad de presentar ningún diagnóstico médico de “crisis de identidad». Al día siguiente de la votación, Sandra Cunha, diputada de izquierda que luchó fuertemente a favor de dicha ley, sosteniendo que “nadie tiene necesidad de un tercero para saber si es un hombre o una mujer, un chico o una chica“, manifestó su satisfacción, destacando como, gracias a la nueva normativa, Portugal se convirtió en “el sexto país europeo en conceder el derecho a la autodeterminación de la identidad transgénero… sin la tutela de un tercero y sin un diagnóstico de perturbación de la identidad” (ver más AQUÍ).