El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, ha usado su capacidad de veto contra la ley que decidió por 3 votos, 109 diputados a favor frente a 106 el pasado mes de abril, que cualquier persona mayor de 16 años pudiera incluir su género y sexo en el registro civil, es decir, cambiar de sexo legalmente sin aportar ninguna justificación médica. Ya hay una ley en vigor en la que los mayores de 18 años pueden cambiar su sexo en el Registro Civil, pero se les exige «un informe que compruebe el diagnóstico de perturbación de identidad de género, también denominada transexualidad, elaborado por un equipo clínico multidisciplinar de sexología clínica». Ahora el Parlamento podrá rectificar la ley de autodeterminación de género o insistir en dejarla como está. Hasta ahora, cada vez que el presidente -que lleva 2 años en el cargo- ha vetado una ley, el Parlamento la ha reformulado, asumiendo sus indicaciones. El presidente en dos años ha vetado unos diez proyectos legales (Ver más AQUÍ).