En una interesante entrevista, el investigador de la Universidad Catalana Pompeu Fabra, Ricardo Soli, en la que le preguntan sobre los límites de la mente y la interconectividad neuronal  y si la inteligencia artificial podría mejorar la capacidad de memoria humana, contesta «se habla mucho de mejorarla a través de los chips conectados a nuestro cerebro, pero si vamos a una escala pequeña, a la conectividad entre las neuronas, todo indica que hemos llegado a un límite, porque la evolución ha optimizado al máximo la conectividad y difícilmente podremos manipularla para mejorarla».