La última semana de mayo de este año 2018, el “European Center for Desearse Prevention and Control” y el “European Monitorning Center for Drugs Addiction “publicaron una guía para la prevención y control de las enfermedades contagiosas en las prisiones, al constatar el riesgo de contagio de la hepatitis B y C, VIH, otras enfermedades de transmisión sexual y tuberculosis. Esta guía manifiesta la necesidad de poner a disposición de los reclusos las pruebas pertinentes para el diagnóstico de las enfermedades de transmisión sexual anteriormente referidas, pues su diagnóstico y tratamiento pueden prevenir su transmisión, tanto en las prisiones como en la comunidad en general. En 2016 la revista The Lancet publicó una serie de artículos en los que se ponía de manifiesto, entre otras cosas, que “El control global del VIH, las hepatitis víricas y la tuberculosis no se podrían controlar eficazmente sin atender a estas necesidades básicas de los reclusos (BMJ 2018;361:k2237 doi: 10.1136/bmj.k2237).