El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, se declara defensor de la vida humana y concretamente contrario al aborto. En declaraciones suyas realizadas el pasado 27 de febrero, Pence manifestaba: «Yo verdaderamente creo que el aborto debe ser abolido” y continuó afirmando: “Con trabajo duro y perseverancia, el aborto será abolido en nuestro tiempo» (ver AQUÍ). “Yo verdaderamente creo que, si cada uno de nosotros hiciera todo lo que se puede hacer, se restauraría la santidad de la vida en las leyes americanas”. También afirmó que el presidente Trump ha comprometido su palabra en el apoyo a políticas que defiendan la vida humana, que en parte se centran en suprimir ayudas estatales a grupos que promuevan el aborto, tanto en su país como en el extranjero.