El comisario europeo de Derechos Humanos comunicó a finales del pasado mes de julio, en Varsovia, que despenalizará el aborto provocado y eliminará la objeción de conciencia para los médicos (ver artículo AQUÍ). Pero el Gobierno de Beata Szydło no acepta esa injerencia y dice no a la ofensiva abortista. Polonia ha contestado de manera contundente a Nils Muižnieks, Comisario Europeo por los Derechos Humanos, después de que éste publicase la semana pasada un informe en el que instaba al país a despenalizar el aborto, eliminar la objeción de conciencia de los médicos y criticaba su forma de tratar a las mujeres que quieren abortar. La respuesta del gobierno no se ha hecho esperar y acusan al Comisario Europeo de extralimitarse en sus funciones y de interpretar de manera sesgada las leyes polacas y las propias funciones de la Comisión de los Derechos Humanos. “Las fuentes de la legislación polaca se basan en su Constitución y están condicionadas además por un fuerte respaldo de la sociedad y de su respeto por a la vida”, argumenta el gobierno polaco. Polonia acusa al Comisario Nils Muižnieks de realizar un informe ideológico, “sesgado” y “fuera de lugar” (Actuall, Pablo González de Castejón. 28/06/2016).