Investigación genética, el Comité asesor de los Institutos Nacionales de la Salud aprueban este «cortapega» genético

Si hay una técnica en la que la biomedicina tiene puestas sus esperanzas, es el CRISPR, una tecnología de modificación genética que simplifica y facilita los cambios a realizar en el genoma. Esta especie de «cortapega» genético acaba de recibir la aprobación del comité asesor sobre investigación genética de los Institutos Nacionales de la Salud para poner en marcha un ensayo clínico en humanos. El estudio se dedicará a pacientes con cáncer, con la idea de mejorar las técnicas de inmunoterapia para el tratamiento de mieloma, sarcoma y melanoma. El objetivo es modificar genéticamente linfocitos del sistema inmunológico para que sean más eficientes en el tratamiento del cáncer. «Las terapias celulares son muy prometedoras, pero la mayoría de las personas a las que se le aplican recaen en la enfermedad», aseguró a «Nature» el director de la investigación, Edward Stadtmauer, de la Universidad de Pensilvania. El ensayo que se ha aprobado no será tanto para comprobar su efectividad contra el cáncer, sino para demostrar que el CRISPR es seguro en humanos. Se realizará en 18 pacientes de California y Texas (ABC sociedad, 22-VI-2016)