Se puede pensar que las infecciones  por enfermedades de transmisión sexual van disminuyendo. Sin embargo, los datos epidemiológicos, lejos de confirmarlo, muestran un aumento creciente. Según los datos más recientes, en 2014 (ver AQUÍ) se reportaron 19.999 casos de sífilis primaria y secundaria en Estados Unidos lo que significa 2.624 casos más que en el 2013 (ver informe AQUÍ) , lo que es un dato muy negativo, no solo por el aumento constatado, sino también porque si la sífilis no se trata adecuadamente progresa aproximadamente en el 15% de los infectados, con graves consecuencias, especialmente lesiones inflamatorias por todo el cuerpo, que pueden conducir a alteraciones cardiovasculares o de otros órganos. Además la infección por sífilis puede favorecer la infección por VIH. Algo que puede reforzar la necesidad de implementar programas adecuados de educación sexual, especialmente entre los jóvenes.