La infertilidad masculina es en muchas ocasiones la causa de la esterilidad de la pareja. En estas circunstancias puede ser debida a una deficiente maduración de los espermatozoides. Ahora se presenta una posibilidad para paliar esta deficiencia y es la inyección citoplasmática de espermátides  precursores de los espermatozoides, técnica denominada ROSI, acrónimo de su denominación inglesa. Ahora se describen resultados de su uso (PNAS 112; 14629-14634, 2015) tras el nacimiento de 14 niños, tras embarazos de 12 mujeres, utilizando 734 ovocitos previamente activados eléctricamente. Un nuevo paso para solucionar la infertilidad masculina, aunque su valoración ética habrá que enmarcarla dentro de las dificultades que presentan las técnicas de procreación asistida.