La madre subrogada gestacional o vientres de alquiler como el niño producido, están considerados como un negocio internacional que mueve millones. Tanto la madre de alquiler como el hijo producido, constituyen una verdadera trata con fines reproductivos prohibida por la gran mayoría de paises y todas las Convenciones Internacionales de Derechos Humanos. Muchas veces ocultan la trata bajo la denominación de subrogación altruista, que las estadísticas demuestran que son una cantidad insignificante en relación al negocio con importantes infraestructuras que sigue creciendo ante la inercia cuando no conivencia de los Gobiernos.