El diagnóstico genético prenatal con las nuevas técnicas ha logrado no poner en riesgo al feto pero se sigue usando estas pruebas con una clara finalidad abortiva.
El diagnóstico prenatal para detectar anomalías fetales tiene una sensibilidad del 85% y un índice de falsos positivos del 5%. Pero lo que no hay que olvidar es que tiene un riesgo del 1% de muerte del  feto. Ahora parece ser que los test que se realizan analizando la sangre de la madre son más sensibles, alrededor del 99% para el Síndrome de Down, dan  menos falsos positivos  (0,5%) y por supuesto sin riesgo para el feto (British Medical Journal 2014; 349: g 5830). Ciertamente algo positivo, si no fuera porque en muchos casos, por no decir la mayoría, estas pruebas se utilizan con una clara finalidad abortiva.