Observatorio de Bioética, UCV

Entrevista al Dr. Justo Aznar “Defendemos la vida…”

Artículos más destacados / Documentos del Magisterio / Fe y Razón / Informes / INICIO DE LA VIDA / Origen del Universo y de la vida

28 marzo
12:39 2014

Justo Aznar hace una puesta a punto de la defensa de la vida humana, fundamentada en razones biológicas que ofrecen bases sólidas y suficientes para una visión filosófica e incluso teológica del individuo de la especie humana, diferente a sus progenitores, que comienza su existencia en el momento de la fecundación y mantendrá sus características propias hasta su muerte. 

ENTREVISTA  PUBLICADA EN ABRIL DE 2014 EN LA REVISTA CRESOL (págs. 18 a 23)

1.       Doctor Justo Aznar: Ud. afirma que cada año se cometen en el mundo 40 millones de abortos, pero el problema, ¿es sólo de leyes?

Creo que el problema no depende solo es de leyes que regulen el aborto, sino de profundizar en las motivaciones del mismo, para ir tratando  de difundir en la sociedad un pensamiento favorable a la vida humana que expulse al aborto de la misma.

2.       Si la solución no está sólo con la prohibición o el encarcelamiento, entonces, según Pro-Vida ¿cómo hay que legislar un tema como el del aborto?

En primer lugar comentar, que cuando usted se refiere al “encarcelamiento”, creo que está pensando en las mujeres que han abortado. Como presidente de la Federación Española de la Asociación Provida, que lo fui durante casi 20 años, y mi amplia experiencia en este terreno, puedo asegurarle que nunca se ha encarcelado a una mujer por haber abortado. Nosotros, los Provida, siempre hemos dirigido nuestras acciones hacia las clínicas abortistas o hacia los médicos que en ellas practican abortos, pero nunca en contra de las mujeres. Estimamos que el aborto es suficientemente traumático para cualquier mujer como  para además nosotros incidir en su dolor. Creo que nuestro objetivo es eliminar las razones que le induzcan a practicarlo, pero nunca a actuar en su contra.

3.       En el tema del aborto algunos han sido acusados de ultraprogresistas, otros de ultraconservadores. Usted fue presidente de Pro Vida España desde su fundación hasta junio de 1998. ¿Es real que la mayor parte de Pro Vida son de sensibilidad política de derechas?

Es obvio que dentro del pensamiento político es la derecha la que defiende con mayor énfasis la defensa de la vida y consecuentemente es más contraria al aborto. Pero ciertamente no alcanzo a comprender por qué el problema del aborto tiene que ser considerado de manera diferente desde la derecha o izquierda políticas, pues estimo que es un tema sociológico, con una comprobada fundamentación biológica, que puede ser aceptado o rechazado de forma similar por la derecha o por la izquierda, pues de lo que se trata es de eliminar la vida de un ser humano y estimo que esto no es un problema político sino biológico, antropológico, filosófico o incluso teológico. De todas formas, lo que sí que es cierto es que en la mayoría de las sociedades desarrolladas los partidos de izquierdas defienden el aborto e incluso hacen de él una bandera política.

4.       Ante las causas sociales que provocan la mayoría de los abortos, ¿qué voz levantan estas personas?

Ciertamente las razones que motivan que la mujer aborte son muy variadas, y no pueden ser abordadas en esta breve entrevista. Sin embargo, creo que las acciones contrarias al aborto deben ir dirigidas  a ayudar a  las mujeres que se ven implicadas en el mismo. En este sentido sí que es cierto que lo que se podría denominar derecha política está más implicada en ayudar a las mujeres que puedan pensar en abortar a través de todas las ayudas materiales y psicológicas que se les proporcionan desde los centros Provida.

5.       El aborto es un drama que se presenta cuando las mujeres se quedan sin otra alternativa, y Ud. es partidario de “potenciar la ayuda material y espiritual a la mujer embarazada”. ¿Se hace demasiado poco en términos promocionales de justicia social?

Nos parece que gran parte de la “ayuda” que se ofrecen a las mujeres en los Centros de Promoción Social van dirigidas a facilitar el aborto. Por el contrario, lo que habría que implementar en esos centros es la información que se da a las mujeres sobre la realizad del aborto, sobre sus consecuencias y especialmente sobre lo que significa terminar con la vida de un hijo suyo no nacido. Creo que si así se hiciera estaríamos promocionando un “principio de justicia social” que debería ayudar a resolver el problema de la mujer que quiere abortar, sin hacerlo terminando con la vida de su hijo. Haya que tratar de ayudar tanto a la mujer como a su hijo no nacido.

6.       El Gobierno socialista no se caracterizó por defender la vida; el episcopado considera que algún avance en el actual del PP… Pero, ¿estamos de acuerdo en que jamás se puede violentar la conciencia del otro con el argumento de que priman las creencias del grupo más numeroso o el más poderoso?

Los que defendemos la vida no imponemos sino proponemos, y naturalmente lo mismo hace el Episcopado español. Estamos de acuerdo en que jamás se puede intentar dirigir las conciencias de nadie; pero si dar la información necesaria para que la conciencia de las personas esté rectamente formada y así puedan tomar las decisiones con razonada libertad.

7.       Vivimos una crisis de valores, y la propaganda abortista vende el aborto como algo positivo. Pero, ¿no es cierto también que por otra parte, determinados políticos quieren aparecer como muy católicos para recoger votos a costa del aborto?

El que determinados políticos que se denominan católicos se muestren como defensores del aborto, en algunos casos con la intención de conseguir más votos, nos parece una actitud muy alejada de los principios éticos que deben regir el quehacer político, que siempre debe ir dirigido al bien de los ciudadanos y nunca a promocionar sus intereses.

El bien común está muy por encima del bien particular de cada político y actuar en contra de ello es viciar el ejercicio de su quehacer profesional.

8.  La sociedad civil tiene derecho a debatir todos sus puntos de vista y a los católicos también nos asiste el derecho de intervenir: “la defensa de la vida no es una cuestión conservadora, y la justicia social no es una cuestión de progresismo”. ¿Considera deseable que el debate sobre el tema del aborto no sea con argumentaciones religiosas?

Estimo que para defender el aborto no hay que recurrir a argumentos religiosos, aunque indudablemente estos apoyan la defensa de la vida, pues la realidad biológica de que el no nacido es un ser vivo de nuestra especie, va mucho más allá de una valoración exclusivamente religiosa, por lo que la defensa de la vida humana puede ser asumida por cualquier persona, tenga o no convicciones religiosas.

9.       Ante determinadas movilizaciones, a favor o en contra, ¿no se estarán cargando las tintas donde no hay que cargarlas?

En efecto, creo que  los que defendemos la vida debemos promover movilizaciones sociales que únicamente se fundamenten en la razón, en la equidad, en la justicia y en el bien común, por lo que apoyar nuestros movimientos con argumentos fuera de los anteriormente comentados nos parece muy desaconsejable y por supuesto que los Provida no solemos recurrir a ellos.

IGLESIA

10.   Dice el Papa Francisco: “Muchos piensan que se puedan producir cambios y reformas en poco tiempo. Yo creo que siempre hace falta tiempo para poner las bases de un verdadero cambio […] no me fío de las decisiones improvisadas”. ¿Tal vez sea así con el aborto, si enfocamos bien?

Estimo que lo que dice el Papa Francisco, como no puede ser de otra forma, está muy bien meditado por él y sobre todo guiado por el Espíritu Santo que le acompaña, por lo que las posibles reformas que se puedan promover atendiendo a lo manifestado por el Santo Padre se irán implementando paulatinamente, a medida que ello pueda ser posible. Lo que sí creo es que en relación con el aborto el Papa Francisco se ha declarado públicamente en contra de esta “horrenda” acción. Es decir, si lo que les preocupa a algunos es si el Papa Francisco será continuador de la política de defensa de la vida humana de sus predecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, nos parece que esto está ampliamente garantizado y que los defensores de la vida podemos ir con seguridad de la mano del Santo Padre en esta materia, con la certeza que arribaremos a puerto seguro.

11.   El Papa recrimina a los curas (y a los cristianos en general) su obsesión por algunos de estos temas. “La religión tiene el derecho de exprimir su opinión pero Dios nos hizo libres”. ¿Está en esa línea la campaña “Uno de nosotros”?

Como antes le he comentado la Iglesia no impone sino propone, en ningún momento intenta forzar la conciencia de nadie, sino simplemente ayudar a formarla.

12.   ¿Poniendo límites a la investigación embrionaria seremos una Iglesia que encuentra caminos nuevos, capaz de salir de sí misma yendo hacia el que no la frecuenta, hacia el que se marchó de ella, hacia el indiferente?

Creo que esta pregunta no está del todo bien enfocada, pues la Iglesia nunca pone límites a ningún tipo de investigación científica, simplemente trata de armonizarla con los principios éticos que deben regir cualquier acción humana. Por ello, para que la Iglesia se acerque a las gentes no tiene que deambular por senderos ajenos  sus propios principios morales, sino simplemente profundizar en ellos y tratar de encontrar las formas de hacer llegar su opinión a la sociedad científica.

13.   – Ni usted ni nosotros queremos incentivar la práctica de los abortos. Todos estamos de acuerdo en que es un drama que hay que evitar. El sacerdote Carlos Novoa y otros expertos jesuitas en bioética afirman: “El aborto terapéutico (el que se practica por razones médicas) es ético”. ¿Argumentos respetables?

Realmente creo que la opinión individual de una persona, aunque sea, como ustedes indican un sacerdote jesuita, no es la última palabra a seguir en temas de moral. En este sentido pienso que hay suficiente documentación del Magisterio de la Iglesia, solo basta recordar las Instrucciones Donum Vitae y Dignitas Personae y la Encíclica Evangelium Vitae, para saber por dónde debemos caminar los católicos en los temas relativos a la defensa de la vida humana y en esa documentación claramente hay razones suficientes para entender que el aborto terapéutico no es ético. De todas formas, me gustaría saber qué significa “aborto terapéutico”, porque terapéutico equivale a curativo y con el aborto no se cura nada, simplemente se termina con la vida de un ser humano no nacido.

14.   – La Iglesia dice que hay vida desde la fusión del óvulo y el espermatozoide, y esta postura científica es la nuestra y es seria dentro de muchas otras. ¿Pero no es ético reconocer que en la sociedad hay una gran polémica sobre el momento en que surge la vida humana y que con la ciencia, no podemos cerrarnos a la discusión y tenemos que reconocer (a pesar de…) que hay argumentos muy serios en uno y otro sentido?

Me parece ésta una pregunta muy interesante y no fácil de responder en pocas palabras.

Hasta que se pusieron en marcha las técnicas de reproducción asistida, y especialmente la fecundación in vitro, hace más de 25 años, no se ponía en duda que la vida humana empezaba con la fecundación. Desde ese momento, y también desde la implantación de diferentes métodos de regulación de la reproducción humana que implican la destrucción de un elevado número de embriones, se empezaron a proponer “teorías científicas” que trataran de desproveer al embrión humano temprano de su condición de ser humano vivo, para permitir manipularlo o incluso destruirlo sin responsabilidad ética alguna.

Es en ese momento cuando se empieza a afirmar, especialmente desde el Informe Warnock, que la vida del embrión se inicia con el embarazo y que este comienza con la consolidación de la implantación embrionaria en el útero, aproximadamente 14 días después de la fecundación. Todo ello encaminado a poder manipular a ese embrión temprano sin ninguna responsabilidad moral.

Pero este planteamiento que ustedes comentan se aleja mucha de la razón científica. Hoy es unánimemente admitido que desde un punto de vista biológico la vida del ser humano se inicia con la fecundación. Otra cosa es que a esa vida se le dé la categoría ontológica que se merece, para ser respetada por su propia dignidad. Esto es lo que habitualmente se discute, si esa vida humana merece ser respetada o si se la pueda manipular o incluso destruir por razones más o menos justificadas. Para los defensores de la vida humana, ese embrión humano de menos de 14 días de vida debe ser respetado en cualquier circunstancia. Nunca la vida humanan puede utilizarse para ningún fin que no sea su propio bien. No puede utilizarse nunca como medio, de acuerdo con el tan conocido imperativo kantiano.

El Concilio Vaticano II, en la declaración Dignitatis humanae, acerca de la libertad religiosa, dice que a ninguna persona se le puede imponer una religión. Los deberes éticos que nacen de la teología, ¿se le pueden imponer a una sociedad entera?

Ya hemos comentado anteriormente, creo que de forma explícita, que la Iglesia no impone sino que hace propuestas, que luego las personas o entidades que las reciben pueden o no aceptar de acuerdo a sus propios criterios individuales.

16.   Ud. es padre de diez hijos. ¿Viene a cuento insistir en que hoy lo importante es “curar heridas”, acercándose a las personas con verdadera misericordia?

No me parece necesario contestarla.

 

CULTURA-CIENCIA

17.   Dr. Justo Aznar, usted por ser médico sabe mucho de los aspectos científicos de la vida, y acompaña sus ponencias con ideas claras y concisas y con multitud de datos. Para Ud., por empezar con un ejemplo, el término de pre-embrión es acientífico pero, ¿no todos los científicos piensan así?

Sobre la realidad biológica del preembrión creo que ya se ha escrito suficientemente. Es este es un término no soportado por ninguna razón biológica. No puedo profundizar aquí en el tema, pero únicamente comentar brevemente que, en un trabajo nuestro reciente, en donde analizábamos la utilización de la palabra preembrión en la literatura científica, pudimos demostrar su escaso uso, pues no más de 20 o 25 veces aparecía citada la palabra preembrión en los últimos cinco años, cuando por otra parte la palabra embrión, en ese mismo periodo de tiempo, se citaba más de 50.000 veces. Contrasta esta realidad científica con la ideológica que sustenta Ley de Reproducción Humana Asistida, de mayo de 2006, en la que la palabra preembrión se cita 21 veces. Es decir, no cabe duda que su inclusión en este documento es tan ideológica como acientífica.

18.   ¿Dónde están las bases científico-filosóficas para un verdadero cambio social sobre el tema del aborto en Europa?

Para un verdadero cambio social en relación con el tema del aborto en Europa me parece que lo fundamental es profundizar en los fundamentos del mismo. Abordar con detenimiento el estatuto del embrión humano, tanto desde un punto de vista biológico, como antropológico, filosófico, e incluso teológico, pues estimo que cuando se acepte la verdadera realidad  de ese ser humano no nacido, se habrá, en gran parte, solucionado el tema del aborto.

 

Por otro lado, es indudable que hay que potenciar las ayudas de todo tipo que se dan a las mujeres embarazadas que se plantean abortar. Esto es a lo que están dedicadas mayoritariamente todas las asociaciones defensoras de la vida humana, esencialmente las asociaciones Provida, que dedican gran parte de su tiempo y recursos económicos a ayudar a esas mujeres. Por otro lado, también habría que profundizar en lo que significa el bien de un nuevo hijo, para que la bondad de ese fin, de alguna forma, pospusiera las razones que se pueden esgrimir para terminar con una vida humana, que esto y no otra cosa es el aborto.

19.   Los kantianos consideran que sacrificar embriones humanos en beneficio de terceros no tiene ninguna justificación ética… ¿Seguro que esto es así, filosóficamente hablando, de forma absoluta?

Creo que en sí misma la vida humana no es un valor metafísico absoluto. Si así fuera, no habría ninguna circunstancia en que pudiera eliminarse, y es evidente que esto no es así; no hay nada más que contemplar el elenco de mártires de estos veinte siglos para poder afirmar que en algunas circunstancias se puede posponer el valor de esa vida a otras razones pero no solamente en este caso, sino en otros más elementales; como puede ser la defensa de la propia vida ante un tercero que nos ataque. Es decir, aunque la vida humana no creo que sea un valor absoluto, sí que debe ser defendida en cualquier circunstancia que no exista un motivo de orden moral superior a esa propia vida.

20.   Para el paradigma del pontífice hay que tener siempre en cuenta a la persona. Es nuestro deber acompañarlas a partir de su condición, remarca frecuentemente. Y, además, ha recriminado a los religiosos que estén “todo el tiempo hablando del aborto…”. Científicamente, con la cultura de la vida, ¿qué es aquello positivo en lo que habría que insistir más y mejor?

Creo que cuando el Papa Francisco comenta que no hay que estar todo el tiempo hablando del aborto, no es porque quiera rebajar la maldad intrínseca que significa terminar con una vida humana por esta práctica, sino que lo está haciendo, desde una visión positiva, es proponer que es el amor de Dios, la caridad, el motor que debe presidir todas nuestras acciones, pues si así fuera difícilmente se nos podría plantear el tema del aborto. Lo primero que hay que hacer es amar a Dios y en Él al prójimo, si se vive esto difícilmente se podrá atentar contra el prójimo más necesitado, el más débil de los débiles, el no nacido.

21.   ¿Cómo difundir una cultura de la vida enraizada en la realidad científica? 

Para ello solo hay que estudiar y conocer esta realidad. Cuando uno profundiza en la magnífica realidad biológica de una vida humana, no puede sino admirarse ante ella y protegerla. Cuanto más se conocen los fundamentos biológicos de la vida de los seres humanos, más se plantea la necesidad de respetarla, por la grandeza de ese ser vivo que es el ser humano en sus primeras etapas.

22.   Dice el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, el P. José María Gil Tamayo que el aborto no es cuestión de credos religiosos sino de cultura humanitaria: “nadie tiene derecho en ninguna circunstancia a quitarle la vida a un ser humano inocente”. ¿Esa es la llave para el debate?

Ciertamente estamos totalmente de acuerdo con don José María Gil Tamayo, pues la vida humana tiene un fundamento natural, que yo diría es anterior a cualquier credo religioso, que la hace intangible por su propia dignidad, intrínsecamente unida a su naturaleza.

 

 

Related Post

Entrevista al Dr. Justo Aznar “Defendemos la vida…”
Relevancia

SINOPSIS: Justo Aznar hace una puesta a punto de la defensa de la vida humana, fundamentada en razones biológicas que ofrecen bases sólidas y suficientes para una visión filosófica e incluso teológica del individuo de la especie humana, diferente a sus progenitores, que comienza su existencia en el momento de la fecundación y mantendrá sus características propias hasta su muerte.

Temáticas
Compartir

Acerca del autor

OBSERVATORIO DE BIOETICA UCV

Artículos relacionados

0 comentarios

Escribe un comentario

Su email no será publicado.
Los campos requeridos están marcados *

Suscribete a nuestros Newsletters

Selecciona lista(s):