Observatorio de Bioética, UCV

Nace una trilliza de un embrión congelado durante más de una década.

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Nace una trilliza de un embrión congelado durante más de una década.
01 septiembre
19:00 2013

Una familia británica formada por Lisa y Adrian Sheperd ha tenido trillizas idénticas con once años de diferencia entre las dos primeras y la última hija. Los Sheperd se casaron en 1994 y cinco años después tuvieron a las gemelas Megan y Bethany a través de un tratamiento de fertilidad. Ahora, acaba de nacer la tercera de sus hijas, Ryleigh, de uno de los embriones congelados.

No es de extrañar que Ryleigh Shepherd sea la imagen de sus dos hermanas de once años de edad cuando eran bebés, ya que a pesar de haber nacido en siglos diferentes, las tres fueron producidas el mismo día. Mientras que los embriones de las gemelas fueron implantados en su madre en 1998, el de Ryleigh fue congelado durante más de una década.

Todo empezó cuando la señora Shepherd y su esposo se casaron. Ellos estaban dispuestos a formar una familia, pero ella le había sido diagnosticada una endometriosis y ovarios poliquisticos, por lo que conocía que sus posibilidades de quedar embarazada eran escasas.

Entonces, la pareja decidió someterse a un tratamiento de reproducción asistida para lo que se le extrajeron a Lisa 24 ovocitos, 14 de los cuales fueron fecundados con éxito con el esperma de Adrian. Dos de estos embriones se implantaron y el resto se congelaron. Nueve meses más tarde nacieron las gemelas Megan y Bethany.

Cuando las niñas cumplieron nueve años, el matrimonio consideró la opción de tener otro hijo y así fue, la pareja regresó al centro de reproducción asistida para intentar un nuevo embarazo utilizando los embriones que habían estado congelados durante diez años.

La particularidad del caso es que Ryleigh no es una hermana pequeña más, sino la copia genética viviente de sus hermanas mayores. Es la tercera trilliza, producida a la vez que ellas, sólo que nacida once años después.

Hasta aquí la noticia, pero quedaría incompleta sin una ulterior reflexión. La primera e inmediata es que a Lisa Sheperd le extrajeron 24 ovocitos, de los que se fecundaron 14 con éxito. De los 10 restantes no se conoce si consiguieron fecundarlos o si los embriones murieron con rapidez. De todas formas de los 14 obtenidos han nacido tres niñas, lo que significa que se destruyeron 11 hermanos de Megan, Bethany y Ryleigh. Ello, sin duda, merece una reflexión ética, pues no parece muy natural, que dos hermanas gemelas tengan ahora otra gemela, once años menor que ellas. ¿Hasta qué punto la pequeña Ryleihg puede tener problemas de identidad personal? ¿Puede ser más que una hermana, un juguete para Megan y Bethany, y una casi nieta para su madre?  ¿Cómo  pueden influir todas estas circunstancias en el desarrollo de Ryleigh?

Indudablemente la fecundación in vitro es una técnica directamente dirigida a producir niños, ¿pero en este caso parece lógico e incluso humano producir una niña, únicamente por el deseo de sus padres, tras once años de estar el embrión  congelado? Pero además, ¿no existen riesgos médicos para Ryleigh, ahora desconocidos, por los efectos que la congelación haya podido ocasionar en ese manipulado embrión?

Muchas dudas y muchas preguntas que hacerse antes de lanzar las campanas al vuelo como un gran paso científico, seguramente cimentado sobre las arenas movedizas de una acción difícilmente admisible éticamente.

 

Nace una trilliza de un embrión congelado durante más de una década.
Relevancia

SINOPSIS: Los Sheperd se casaron en 1994 y cinco años después tuvieron a las gemelas Megan y Bethany a través de un tratamiento de fertilidad. Ahora, acaba de nacer la tercera de sus hijas, Ryleigh, de uno de los embriones congelados.

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Cristina Castillo Albarran

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