La pena de muerte sigue vigente en algunos países. En China se ejecutan alrededor de 500 personas cada año. Le sigue en este ignominísimo ranking Irán con 400. Ningún otro país de los que tienen autorizada la pena de muerte  (Irak, Arabia Saudí, Yemen y los Estados Unidos) supera las 100 ejecuciones por año (Am J Bioethics 11; 1-5, 2011).